Por razones de conveniencia, y para estar en un alojamiento y dominio propios, el contenido de lo que iba a ser este blog, ha sido mudado a mi otro blog, titulado: Entre perros y gatos te veas que es una extensión de mi blog principal: El guardián del faro. Los invito a visitarnos.
marzo 27, 2006
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Posted by guardagatos under GeneralEscribe tu contraseña para ver los comentarios.
marzo 9, 2006
En un blog me he conseguido con este monigote, el monstruo matagatitos. El mismo promete matar un gatito por cada comentario que se haga en alguno de los post.
Si piensan que me sentí mal cuando lo leí, están en lo cierto. Me pareció de un mal gusto atroz. Creo que cada amante de los gatos, y de los animales en general, cada conservacionista, han de sentirse ofendidos por tal alusión.
El creador de ese blog no ha tenido que pensar mucho en el significado y alcance de la afirmación que hace a través del monigote ese, para saber que ofendería la sensibilidad de un gran colectivo. Y no entiendo por qué lo utiliza, porque lo que menos necesita es llamar la atención para conseguir comentarios, porque los tiene por docenas -aunque una buena parte de ellos no sean precisamente alabándolo- No voy a mencionar el nombre del blog porque sería enviarle visitantes y no deseo hacerlo, ni aún por vía de la crítica. Es uno de los que he añadido a mi lista de jamás visitar.
Pensé en decirle lo que yo pensaba al respecto. ¡Por supuesto que no iba a ser a través de un comentario! Pero después de leer algunos de los comentarios que le hacían, y las respuestas del autor, me di cuenta de lo inútil que sería incluso enviarle un e-mail diciéndole mi sentir hacia el mensaje de su miserable monigote.
Hay cosas que uno puede pasar por alto, y cosas que uno no puede soportar. Y parece ser que en este mundo tan libre, casi liberal, de los weblogs, a muchos no les interesa en absoluto los demás, solamente están en la búsqueda de la satisfacción personal. El slogan que utilizan pareciera decir: al que no le guste que se joda.
marzo 9, 2006
En los próximos días voy a compartir con todos una narrativa, un pequeño cuento escrito en memoria de un gato extraordinario. Los dos fuimos amigos y compañeros en los ratos buenos y en los malos. El fue un valioso miembro de la familia.
Nuestro casual encuentro marcó un hito en mi vida, y nuestra dolorosa separación también. La experiencia intermedia que ambos tuvimos trascenderá mi memoria, el tiempo y la historia.
Quienes alguna vez han amado a una persona, un animal, una planta o cosa alguna, seguramente comprenderán el espíritu de lo que narraré, y los motivos por los que el Mínimo fue mucho más que un gato para mí. Quien no lo ha hecho aún, es posible que el tema les resulte útil para reflexionar y caminar un poco mejor por la vida.

